Una vez de pie en las capitales moldeadas por los diamantes, estuviste alto donde de los fénix miran con desdén a la tierra y el amor se enfría. Cambiarías los cálidos sueños de nuestra juventud por los fríos valles de la ambición , llenando de oro tus cuartos perdiendo y sacando los trozos de tu alma por una inútil forma de vida. ¿Eso es lo que queremos? ... Por que ya en mi espíritu la muerte anda reinando y administrando con sus normas , vistiendo me de soledad y atuendos de
gala y salón. Pero no hay fiesta ni algarabía, no hay conciencia a este encanto solo silencio, velo las estrellas como el hogar lejano que deje y mis celestiales compañeros con los que vi mis caminos trazados por Dios y su voz poderosa y sabia que hoy no escucho mas. Pero no estoy solo hay mas que solo oscuridad creo que la esperanza prevalece y las piramedes de poder no son nada a los luceros que se alzan con el amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario